
Volver a tu deporte sin ese miedo en el gesto, que es lo último que se cura y lo que nadie trata.
El puente entre «ya no me duele» y «vuelvo a jugar». Trabajo de carga progresiva con el gesto de tu deporte: correr, sacar, levantar, pedalear. Se acaba cuando repites el gesto a intensidad real sin recaer.