
Pasar de la carta cerrada encima de la mesa a una respuesta presentada, con la tranquilidad de saber exactamente qué te juegas.
Traducción de la carta a idioma normal, revisión de tu documentación y estrategia de respuesta: qué alegar, qué aportar y qué no remover. Los requerimientos casi siempre dan diez días hábiles, así que ven pronto, aunque sea con la carta sin abrir. No serías el primero, ni la décima.